Redacción

A inicios de los años 80, el policía estatal Jorge González Rubio donó 80 mil pesos de entonces para construir un aula en la primaria General Sóstenes Rocha, en Marfil. Décadas después, el aula sigue formando a nuevas generaciones.

Su historia, que permaneció guardada durante más de 40 años en los archivos de las FSPE, revela el significado de servir más allá del uniforme y de la vida.

GUANAJUATO.- En el marco del 192 aniversario de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado de Guanajuato (FSPE), los documentos resguardados en el archivo de la corporación nos revelan la existencia de un hombre cuya generosidad silenciosa perdura en el tiempo. 

Jorge González Rubio, policía estatal de las FSPE, se distinguió por su vocación de servicio y un acto de generosidad que permanece vivo hasta hoy, aunque su historia no fue conocida hasta más de cuatro décadas después.

En mayo de 1975, a los 51 años, González Rubio ingresó a las FSPE y sirvió con discreción y constancia, en un momento en el que las Fuerzas de Seguridad Pública se consolidaban y su cuartel estaba en Marfil, dentro de una sociedad que, por entonces, vivía un contexto de cambios sociales y políticos. 

Sin que nadie se lo pidiera, destinó 80 mil pesos de su seguro de vida para la construcción de un aula en la primaria General Sóstenes Rocha, ubicada en Marfil. Un acto de generosidad que pasó desapercibido en su tiempo, pero que sigue siendo un legado vivo.

En 1981, Jorge falleció a los 57 años por un accidente cerebrovascular en el cuartel de Marfil. Su gesto no fue conocido en su momento, ni se publicó en medios de comunicación. Sin embargo, su legado se mantiene vivo. Hoy, esa aula continúa siendo el espacio donde generaciones de niñas y niños se forman para el futuro.


Con cada timbre que marca el inicio de la jornada escolar, Jorge sigue ahí. Su generosidad está presente, como una semilla que crece en las nuevas generaciones. En el exterior del aula con paredes de un cálido color naranja, una discreta placa de madera lleva su nombre. Con modestia, sin estridencias, así como era él. 

La directora actual de la escuela, la Mtra. Ma. Elena Cano, comentó con emoción: “Es un gusto que rescaten esta historia de vida de un personaje anónimo hasta ahora, porque nos recuerda que en Guanajuato hay ejemplos de personas nobles y sencillas, como el ciudadano Jorge González Rubio, que actuaron con la grandeza de la generosidad.”

En el marco del 192 aniversario de las FSPE, la historia de Jorge González Rubio recuerda el verdadero significado de servir y los valores que sostienen a las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado: honor, sacrificio y lealtad. 

Hay policías que cumplen con su deber sin hacer ruido, y en muchos casos, sin que se conozca su impacto. Jorge González Rubio es un claro ejemplo de ello y su historia es solo una de muchas que forman parte de la memoria de las FSPE. 

Historias de hombres y mujeres que trabajan calladamente sabiendo que servir no termina con un uniforme, ni siquiera con la muerte, sino que puede continuar más allá, en los actos que tocan las vidas de quienes más lo necesitan. Como bien nos recuerda González Rubio: servir, a veces, es dejar una semilla sabiendo que no verás el árbol crecer. #GuanajuatoDesconocido #MetroNewsMx